Los Matachines de la Parroquia de la Inmaculada Concepción, Bendiciones en la Diócesis y “California, aquí voy”


LUNES 3 DE DICIEMBRE DE 2012

Me gustaría compartir con ustedes algunas de mis últimas visitas a las parroquias aquí en Fort Worth. Como preparación para la próxima fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, tuve la oportunidad, junto con muchas otras personas, de ver al grupo de los Matachines de la Parroquia de la Inmaculada Concepción en Denton, Texas. El 28 de noviembre ellos asistieron al rezo de las Vísperas y rezaron con todos nosotros, alabando y dando gloria al Señor y mostraron su devoción a Nuestra Señora de Guadalupe bailando después de las Vísperas fuera de la Iglesia. Fuimos también bendecidos con la música y canciones del Grupo de Música de los Jóvenes.

El grupo de los Matachines de la Parroquia de la
Inmaculada Concepción en Denton, Texas

El Grupo de Música de los Jóvenes de la Parroquia de la
Inmaculada Concepción en Denton, Texas


"Si el Señor no construye la casa..." (Salmo 127:1)

Durante los pasados días se han llevado a cabo varias bendiciones y celebraciones. En los comentarios de mi Blog anterior mencioné que la Parroquia Vietnamita de Cristo Rey celebró su día de fiesta y que bendecimos la nueva ala de la parroquia. Se ha celebrado también la bendición de otros lugares: el nuevo gimnasio y las salas de clases remodeladas del Colegio de San Pedro en White Settlement, al oeste de Fort Worth; la construcción de la nueva Iglesia de San Judas en Mansfield que va tomando forma apuntando hacia el cielo – hacia la presencia de Dios Todopoderoso; y finalmente, la Iglesia de los Mártires Vietnamitas en Arlington, Texas, que celebró su primer aniversario desde que fue dedicada. Al mismo tiempo le damos la bienvenida al Padre Raymond, el nuevo párroco, y al Padre Louis Nguyen, el Superior Provincial de los Hermanos de los Hermanos y Sacerdotes CMC. El Padre Polycarp, el párroco, y yo tuvimos la oportunidad de darle las gracias a los feligreses de la parroquia por su fe y generosidad, pues tanto él como yo partimos pronto hacia nuevas asignaciones. Verdaderamente, el Señor ha de construir la casa de Dios, pero estas dedicaciones y re-dedicaciones son signos tangibles de la vitalidad de la Iglesia en Fort Worth y son testimonio de la fe, generosidad y bondad de la gente de la Diócesis.

La fachada nueva del Colegio Católico de San Pedro.

El gimnasio recién remodelado .

Las salas de clase recién remodeladas.

Obras de arte hechas por los niños .

La nueva Iglesia Católica de San Judas en Mansfield
que todavía está bajo construcción.



California, aquí voy

Esta semana, el lunes 3 de diciembre, me dirijo hacia Orange, California para prepararme para mi instalación que se celebrará el 9 y 10 de diciembre. Antes de mi partida pude celebrar las Vísperas y una cena con los sacerdotes de Fort Worth el domingo 2 de diciembre por la noche. El ministerio y apostolado de los sacerdotes de la Diócesis de Fort Worth es una parte esencial y fundamental del crecimiento del Cuerpo de Cristo en el Norte de Texas. No hay manera de expresarles suficientemente lo agradecida que está la gente de la Iglesia local. Yo le doy las gracias por todo lo que ellos me han enseñado y por mostrarme la presencia de Cristo en sus vidas y ministerio.

A través de los años muchos de ustedes han disfrutado en las Navidades algunos clips del video de mi pianola Cable Nelson del 1922 que he tenido desde el 1967. Al dirigirme hacia “el oeste” el lunes 3 de diciembre, por favor, disfruten del rollo eólico de mi pianola, “California, aquí voy” ("California Here I Come") que recibí como regalo en la Conferencia de Prensa en el Centro Pastoral Marywood el viernes 21 de septiembre. La canción fue escrita por De Sylvia y Henderson en el 1921 y fue popularizada por el amado cantante Al Jolson en el 1924 y los años siguientes.

El Mariachi que me saludó a la salida de la Catedral de San Patricio esta mañana.

Video con la canción “California, aquí voy”



¡Nos vemos en California!
Que Dios los bendiga siempre,

+ Obispo Kevin W. Vann, JCD, DD

Miércoles de la última semana del Tiempo Ordinario

DOMINGO 2 DE DICIEMBRE DE 2012


La semana pasada ocurrieron varias actividades importantes en la vida de la Diócesis de Fort Worth. El Consejo Diocesano de Mujeres Católicas patrocinó un día de reflexión para las mujeres de la Diócesis. Las líderes locales del Consejo Diocesano, con la ayuda de la Vice Canciller, la Hermana Yolanda Cruz, SSMN, planificaron el día. El tema fue “Un Día de Reflexión para las Mujeres en celebración del Año de la Fe” y fue dirigido por el Reverendísimo James Vann Johnston. Él es el Obispo de la Diócesis de Springfield-Cape Girardeau en Missouri y es también el Moderador Episcopal Nacional del Consejo Nacional de Mujeres Católicas. Este día de reflexión sirvió para crear más conciencia entre los feligreses sobre la importancia del Consejo Diocesano de Mujeres Católicas y la pertenencia al mismo. La oración a Nuestra Señora del Buen Consejo, patrona del Consejo Nacional de Mujeres Católicas es:


"Dios de sabiduría divina, Tú nos has dado a María,
la Madre de Jesús, como nuestra guía y consejera.
Y para así disfrutar de su presencia santa en la vida venidera.
Oh, Madre del Buen Consejo,
Patrona del Consejo Nacional de Mujeres Católicas,
Intercede por nosotras para que seamos sabias, valientes y amorosas
líderes de la Iglesia.
Ayúdanos, querida Madre, a conocer los pensamientos de Jesús, tu Hijo.
Que el Espíritu Santo nos llene de reverencia hacia la creación de Dios y
de compasión por todos los hijos de Dios.
Que nuestras obras de amor en la tierra fortalezcan el reino de Dios.
Y que los dones de fe y esperanza viva que Dios nos ha dado
nos preparen para la plenitud del mundo por venir. Amén."



Ese mismo día al mediodía se reunió un grupo de más de 950 personas para el almuerzo de recaudación de fondos de Caridades Católicas, “Creando Esperanza para Nuestra Comunidad”. Quiero darle las gracias nuevamente a Heather Reynolds y a su personal y la junta tan capaz, por todo lo que están haciendo para que la misión de la Iglesia sea visible a tanta gente a través de los programas de asistencia pública y alcance de Caridades Católicas de Fort Worth. Es fácil hablar y escribir sobre la doctrina social de la Iglesia. Caridades Católicas hacen realidad la doctrina social de la Iglesia, no es sólo una teoría o escrito.

+ Obispo Kevin W. Vann, JCD, DD

La Parroquia de Cristo Rey y el Centro de la Ciudad de Fort Worth

MIÉRCOLES 28 DE NOVIEMBRE DE 2012

La procesión de la Parroquia de Cristo Rey.

Los días que le siguen a la celebración de Acción de Gracias son días festivos en la ciudad y días de Fe para las parroquias católicas con la celebración de la solemnidad de Cristo Rey.

La Parroquia de Cristo Rey en Fort Worth, una parroquia vietnamita, celebró su Día de Fiesta Patronal con una procesión al aire libre de Cristo Rey, la instalación de su nuevo párroco, el Padre Joseph Than Van Liem, CMC, y la bendición de la nueva ala de su iglesia.. En las fotos se puede ver que la iglesia está llena de gente, ¡aún cuando se ha añadido la nueva ala!

Una vista de la iglesia llena a capacidad.

La nueva ala de la Parroquia de Cristo Rey.

Grupo de jóvenes de la parroquia tocando los tambores.

El Coro después de la Misa.



Homilía para la Parroquia de Cristo Rey
Fort Worth, Texas
25 de noviembre de 2012


Queridos Hermanos y Hermanas de Cristo Rey,

Es una verdadera bendición que todos nosotros estemos reunidos aquí hoy en el día de la Fiesta Patronal de su parroquia.

Hoy es un día maravilloso en la vida de su parroquia. Le damos la bienvenida hoy al Padre Joseph y bendecimos también la nueva ala de su iglesia. Se necesitaba esta ampliación debido al crecimiento continuo y vida vibrante de su parroquia. Éste es un gran signo de esperanza para la Diócesis y todos nosotros.

Todavía más importante es que éste es el día de la Fiesta Patronal de su parroquia. ¡Es un día muy importante para todo el Cuerpo de Cristo! Este día de fiesta fue establecido en el 1920 por el Papa Pío XI, que ya vio en ese tiempo los crecientes desafíos a la sociedad y a la fe. Él pudo ver el ascenso del Nazismo en Alemania, el fascismo en Italia y el mundo ya había presenciado los efectos devastadores y siniestros de la revolución en Rusia. Todo esto amenazaba con controlar el espíritu humano y la práctica de la fe. El Papa Pío XI quería recordarle al mundo que no hay ningún poder terrenal más grande que Cristo Nuestro Señor, quien nos muestra el rostro y el poder de Dios. Por lo tanto, Dios tiene siempre la última palabra, y con Su poder y amor, seremos siempre libres. Es en el poder de Dios, en nuestra fe, que nos encontramos con la verdadera libertad.

Muchos de ustedes conocen esto mucho mejor que muchos de nosotros aquí en los Estados Unidos. Sus padres y antepasados son testigos extraordinarios de la Fe, en pie por la libertad de culto y práctica de nuestra Fe. Ustedes han traído consigo ese testimonio heroico a nuestro país. Por lo tanto, es realmente apropiado que en el día de la Fiesta de Cristo Rey, nos comprometamos de nuevo a reconocer siempre el poder de Dios a través de Cristo en nuestras vidas y en nuestra sociedad. ¡Pues Dios es la última Palabra! La vida y el crecimiento de su parroquia es un testimonio de Fe, del poder y amor de Cristo Rey.

Hoy se instalará oficialmente al Padre Joseph como su nuevo párroco. Le damos la bienvenida aquí en medio de nosotros, para pastorear a su familia de la parroquia y para continuar con la buena obra y el ministerio iniciado por sus predecesores y las primeras familias de esta parroquia que vinieron de Vietnam. Que Cristo Rey le bendiga siempre, Padre Joseph, al usted y los sacerdotes y personal de esta parroquia trabajar para construir y fortalecer la comunión de Fe de esta parroquia y de la Diócesis de Fort Worth.

Al salir de Fort Worth para ir a donde hay una familia aún más grande de vietnamitas, me voy con un corazón agradecido por el amor y fe de todos ustedes. Recuerdo todas nuestras subastas, las fiestas parroquiales y todos los maravillosos años nuevos (año calendario y año lunar) que he pasado aquí.

Por favor, recen por mí, así como yo rezaré por ustedes.
Que Dios les bendiga siempre,


Obispo Kevin W. Vann, JCD, DD


La Parada de Navidad en Sundance Square en el centro de la ciudad de Fort Worth.

El Árbol de Navidad iluminado en la plaza de Sundance Square.

El área del centro de la ciudad de Fort Worth, conocida como “Sundance Square", se ilumina con cientos de luces después de la parada de Navidad.

La luz, en este tiempo en que los días son más cortos, nos recuerda la fuerza y el testimonio de nuestra Fe. La luz de Cristo es el faro que con certeza nos sirve de guía en este mundo lleno de desafíos. Para nuestros hermanos y hermanas judíos la luz es también un recordatorio de las velas de Hanukkah (Janucá), recordando el testimonio heroico de la familia de los Macabeos ante la restricción impuesta por el Rey Antíoco de la expresión de la fe del pueblo judío. La reflexión de Hanukkah en las luces de la menorá, junto con las luces de Navidad, nos enseñan la verdadera libertad y el hecho de que no podemos estar definidos o restringidos por los demás.

Celebraciones de la fe en el mes de noviembre

VIERNES 23 DE NOVIEMBRE DE 2012

Queridos hermanos y hermanas en el Señor,

Estoy en el proceso de reanudar mis entradas a mi blog. Mi pausa de estas entradas en el blog se ha debido a los preparativos para mi traslado a Orange, California. Lo que escribo a continuación es una reflexión sobre algunas de las celebraciones religiosas a las que he tenido el privilegio de asistir durante el mes de noviembre. Una vez que llegue a Orange, el formato cambiará un poco y tengo también planes tentativos de comenzar a hacer "tweets" con una cuenta nueva de Twitter. Pero, por ahora, Pazienza (paciencia) como se dice en italiano.

El mes de noviembre comienza litúrgicamente con la celebración del Día de Todos los Santos y el Día de los Muertos (el 1 y 2 de noviembre, respectivamente), lo que le confiere al mes un carácter e identidad especial, siendo dedicado entonces a todos los "Fieles Difuntos". Ambas fiestas han sido celebradas en esos mismos días desde alrededor de los siglos IX y X, respectivamente. Estos días son un tiempo para reflexionar sobre la realidad de la Comunión de los Santos, la Vida Eterna, el Misterio Pascual, el Purgatorio y la obra de misericordia espiritual de Rezar por los Muertos. El 2 de noviembre, por primera vez desde que estoy en Fort Worth, tuve la oportunidad de celebrar una Misa al aire libre en el Cementerio del Monte de los Olivos (Mt. Olivet Cemetery) y bendecir las tumbas después de la Misa. Le expreso mi agradecimiento de manera especial al Padre Thu Nguyen por su cuidado pastoral y experiencia litúrgica en la preparación para la celebración de este día.

Misa al aire libre en el Cementerio del Monte de los Olivos en Fort Worth

La Academia de San Ignacio en la madrugada

El recién terminado edificio de la Vida Parroquial de la
Catedral de San Patricio con una hermosa puesta
de sol en la distancia.

Luego de esta Misa tuve la bendición de poder viajar a Loretto, Pennsylvania, a la Casa Madre de los Frailes Franciscanos de la Tercera Orden Regular (TOR), cuya presencia por 30 años en la Diócesis de Fort Worth ha sido una gran bendición. El Ministro Provincial, el Padre Nicholas Polichnowski, TOR, me había invitado a nombre de la comunidad, para celebrar la Ordenación Sacerdotal del Hermano Ronal H. Hurl, TOR, y del Hermano Jonathon McElone, TOR, (ambos estuvieron estacionados en la Diócesis de Fort Worth haciendo internados pastorales); y la Ordenación al Diaconado del Hermano Patrick J. Whittle, TOR, el Hermano Michael A. Tinker, TOR, el Hermano Augustine A. Lieb, TOR, y el Hermano Staffan K. Jakobsson, TOR. Ocasiones como éstas son oportunidades providenciales que el Señor nos da para enseñarnos, una vez más, el patrimonio franciscano en la vida de la Iglesia. Además, de la importancia de trabajar para construir una cultura de “vocaciones”, oración y apoyo para los Frailes Franciscanos en su ministerio y una reflexión general sobre cómo, en nuestra comunidad de fe, estamos unidos por el Señor en cada una de nuestras vocaciones respectivas para edificar Su Cuerpo aquí en la tierra, la Iglesia. El domingo después de esta celebración tuve la bendición de celebrar misa en la Universidad Franciscana de Steubenville, Ohio. Le doy las gracias a los Frailes en Loretto y Steubenville por su gran acogida y hospitalidad.


Hubo también una celebración de otro Fraile Franciscano de la Tercera orden Regular (TOR) en la Parroquia de Todos los Santos en Fort Worth para celebrar el 80mo cumpleaños del Padre Esteban Jasso, TOR y todos los años de su profesión religiosa y ordenación. Gracias, Padre Jasso, por su testimonio de fe incansable, su vocación franciscana y su preocupación por nuestras familias de inmigrantes; que ellos reciban el cuidado pastoral que recibieron las familias de inmigrantes de pasadas generaciones (todas las de nosotros) y que todos trabajemos por una reforma de inmigración que sea justa y que esté basada en la fe. Gracias además, Padre Jasso, por su apoyo inquebrantable del Colegio de Todos los Santos, cuya matrícula ha aumentado. (Vea la entrada anterior a mi blog.)

Durante el mes de noviembre se celebró también la reunión anual de los Obispos en Baltimore. Antes de esta reunión asistí a la cena anual de reconocimiento, "Umilta", en Washington, DC, en la cual se reconocen a aquéllos que han hecho una contribución significativa a la formación de los seminaristas en nuestro país. "Umilta" es sinónimo de "Nuestra Señora de la Humildad". Éste es el título de la Santísima Virgen, a partir de un icono con este nombre en la casa de postgrado de la Universidad Americana en Roma, la Casa Santa María. Este año fue especialmente importante para nosotros en el Norte de Texas, ya que uno de los reconocimientos fue otorgado al señor Bill Cicherski y su esposa Sue, de Dallas, por su dedicación por muchos años al Seminario de la Santísima Trinidad en Irving, Texas. Este Seminario, al igual que varios de nuestros seminarios, está lleno este año y tiene nuevas diócesis que envían los hombres que están interesados en el sacerdocio a estudiar aquí. El Seminario de la Santísima Trinidad se encuentra bajo el liderazgo capaz de Monseñor Michael Olson de la Diócesis de Fort Worth.


El Monumento de Lincoln

El Monumento de Washington por la noche

Finalmente, el lunes de la semana de Acción de Gracias, estuve en el Seminario de Santa María en Houston, Texas, para la instalación de un grupo de hombres para el Ministerio de Acólito. Entre ellos se encontraba Nghia Nguyen de la Diócesis de Fort Worth. Felicidades a estos hombres y al Rector de Santa María, el Padre Trung V. Nguyen, y a toda la facultad y personal de Santa María.

Deseándole a todos un Día de Acción de Gracias lleno de bendiciones,
+ Obispo Kevin W. Vann




Homilía para la Misa de Instalación de los Acólitos
Seminario de Santa María
Houston, Texas

19 de noviembre de 2012



Querido Padre Trung, personal y facultad de Santa María,
todos los que serán instituidos hoy como Acólitos y amigos todos,


Gracias por invitarme a estar con ustedes hoy en este momento tan importante en las vidas y formación de nuestros seminaristas. Les agradezco además su paciencia con las dificultades de mi itinerario, que se ha hecho aún más complicado desde mi nombramiento a Orange. Sin embargo, el punto importante es que, por la providencia de Dios, estamos juntos aquí para celebrar este importante día en la jornada hacia el sacerdocio de nuestros hermanos aquí presentes.

Cuando yo era estudiante del Seminario de Kenrick en St. Louis, en un tiempo que ahora parece muy distante de muchas maneras, el final del mes de mayo era siempre un tiempo muy alegre en el seminario porque era un tiempo de celebrar con gozo los ministerios y las ordenaciones en su bella capilla gótica que está dedicada a San Vicente de Paúl. La candidatura era primero, seguida por el lector la siguiente noche, entonces el ministerio del acólito, y luego las diferentes ordenaciones que se celebraban los sábados durante los meses de mayo y junio. La música era siempre hermosa, se hacía una gran celebración y fiesta con la familia y los amigos, y nos preguntábamos siempre quién iba a ser el Obispo celebrante y qué sería lo que iba a predicar. Muchos años más tarde, al dar una mirada a ese tiempo, ¡no hay duda de que nos estábamos concentrando en las cosas equivocadas! A los que fuimos instalados como acólitos ese año (1979) se nos dio la oportunidad de pensar seriamente sobre los deberes y la importancia del acólito para fortalecer la fibra del Cuerpo de Cristo ese año. El celebrante fue el Obispo George Gottwald, uno de los Obispos Auxiliares de St. Louis que era conocido como un gran predicador. Él tuvo varias responsabilidades a través de los años, una de las cuales fue ser administrador de la Arquidiócesis de St. Louis después de la muerte del Cardenal Ritter y antes del nombramiento del Cardenal Carberry – un tiempo muy difícil, ésa no era una responsabilidad envidiable. Al hablarnos antes del rito litúrgico de la instalación nos dijo que ahora “¡estábamos en el camino a ser víctimas!”

Bueno, esas palabras obviamente no coincidían con la fiesta en la que estábamos pensando que íbamos a tener en ese lindo día de mayo en St. Louis. Pero ahora, después de tantos años, puedo ver la profundidad y la intención de su reflexión.

Después de todo, en este rito, se les exhorta a ustedes a conformar sus vidas con el misterio de la Eucaristía, que ustedes van no solamente a distribuir, sino que van a distribuir durante la Liturgia y llevarla a los que lo necesitan. Por lo tanto, la Iglesia proclama que ahora ustedes van a ser ministros del Cuerpo vivo y la Sangre de nuestro Señor, quien es a la vez, víctima y sacerdote. Por lo tanto, ustedes se acercan cada día más al Misterio Pascual en toda su plenitud, y se les dará la oportunidad de vivir esa realidad en las personas a las que ustedes son enviados, y a participar en los sufrimientos y alegrías de las vidas de ellos. Ustedes tendrán que caminar, vivir y participar en esa realidad. Después de todo, el pasaje del Evangelio que ustedes escogieron – la multiplicación de los panes y peces – comienza con “Las multitudes, por su parte, se enteraron de esto y lo siguieron. Él los recibió y habló con ellos sobre el Reino de Dios y Él sanó a los que necesitaban ser sanados”.

Así como de importantes son los detalles litúrgicos al ejercer el ministerio del Cuerpo y la Sangre de Cristo, aún más importante es que ustedes son llamados ahora a una unión más profunda con el Señor cuando ustedes llevan Su Cuerpo y Sangre a los que necesitan Su presencia – al igual que las 5,000 personas estaban ese día en Betsaida. Y el llamado a esa unión más profunda será el Jueves Santo, el Viernes Santo e incluso el Domingo de Pascua, a veces todos en el mismo día con Cristo, víctima y sacerdote. Al ustedes decir hoy que “sí” a esto, ustedes están diciendo también que “sí” a una profunda nueva realidad e identidad para sus propias vidas.

Homilía para el Padre Stephen Jasso, TOR




Homilía para el Padre Stephen Jasso, TOR
Misa de Acción de Gracias por su vocación



En su maravilloso pequeño libro, titulado Don y Misterio, el Papa Juan Pablo II describe su llamada, su vocación, ¡como un misterio! Éste no se trata de un libro o una novela que es un misterio que no puede ser resuelto, ¡sino más bien de retroceder en asombro y admiración ante el don de la vocación y de cómo Dios obra!

Ésa es la razón por la que nos reunimos aquí esta noche. Ésta es una celebración de todos nosotros, de toda la familia de Dios, la celebración de la vida del Padre Jasso, su vocación franciscana, su sacerdocio, sus años aquí y su cumpleaños. No se trata sólo de honrar a una persona, sino más bien de dar gracias al Señor por todo lo que ha sido durante todos estos años que ha fortalecido y edificado la familia de Dios.

En este misterio de la fe, en esta celebración, hay, por decirlo así, dos “corrientes” que se unen – ¡la Palabra de Dios y la vida de San Francisco! La fuente de ambas es el don de la fe.

La palabra de Dios para esta noche (Jeremías, Santiago y las Bienaventuranzas en San Mateo) nos enseña otra vez que el Señor nos llama a cada uno de nosotros desde antes de nacer a realizar su obra y su misión. Cada uno de nosotros tiene un plan específico o trabajo desde el primer momento de la vida que Dios nos ha dado. Entonces, estamos llamados no sólo a creer en un sentido intelectual, sino en realidad a actuar de acuerdo a esa Fe – tomar las Bienaventuranzas que el mismo Señor nos da en San Mateo para que hagamos sentir, conocer y amar la presencia de Dios en algunos de los momentos más difíciles de la vida. Para decir que, en efecto, Dios está aquí y nos llama a seguirlo. Eso es parte del carisma de la vida religiosa a la que el Padre Jasso ha respondido en todos los momentos de su vida y vocación. ¡Es el Señor obrando a través de su “sí” a la llamada que él recibió desde el primer momento de su vida en Waco, Texas!

La segunda corriente, por así decirlo, que viene de la fe y se une a la Palabra de Dios esta noche, es la vida de San Francisco. Hace dos fines de semana tuve la bendición y alegría de celebrar las ordenaciones al sacerdocio y al diaconado de varios Franciscanos de la Tercera Orden en Loretto, Pennsylvania. Reflexioné con ellos sobre cómo San Francisco vivió su vida en varias partes de su país. Desde donde nació, donde fue bautizado, donde tuvo su experiencia de conversión, su jornada en la formación de los Hermanos Menores y donde pasó a la vida eterna. El don de la vocación a la vida religiosa es para llevar la presencia de Cristo a todos los momentos importantes en las vidas de nuestras familias, especialmente en las parroquias: Nacimiento y Bautismo, la Unción de los Enfermos y la oración de la Iglesia en los momentos de enfermedad y muerte, para llevar la vida de Cristo a las familias mediante la Eucaristía y la Reconciliación, y en el caminar de la vida, a través de la Confirmación para llevar la presencia del Espíritu Santo a la historia que es cada una de nuestras propias vocaciones. Esta vocación es una historia del viaje de fe de los peregrinos, inmigrantes y familias, en donde la fe no tiene fronteras y nos fortalece en dondequiera que seamos llevados.

Esta noche celebramos el regalo de la fe que se muestra a sí misma en la palabra de Dios y en la vida de San Francisco. Le damos las gracias, Padre Jasso, por todos sus aniversarios que se celebran esta noche, por haber dicho que “sí” al Señor. ¡Porque a través de su “sí” al Señor, nuestro “sí” a Él, a su vez, puede ser fuerte, alegre y claro!

La Primera Libertad Americana

De la página web de La Primera Libertad Americana


La libertad religiosa es la primera libertad de nuestra nación americana. Es un principio fundamental de nuestro país, protegido por la Primera Enmienda de la Carta de Derechos. Es un derecho humano fundamental, enraizado en la dignidad de cada persona —personas de cualquier fe o sin ninguna fe en lo absoluto. No es una cuestión de los católicos, judíos, mormones o musulmanes—es un asunto de derechos civiles.

La libertad religiosa incluye la libertad de credo, de expresión y de culto. Pero también protege la acción - la libertad para servir al bien común, de acuerdo con su fe. Esto quiere decir que usted y su comunidad – no el gobierno – define su fe. Esto significa la libertad de ayudar a los necesitados de acuerdo a los principios de su fe. Esto significa la libertad de participar plena y equitativamente en la vida pública, sin tener en cuenta su fe. Esto significa la libertad de trabajar en un negocio, sin que se verifique cuál es su fe.

En resumen, esto significa que nadie puede ser obligado a actuar de forma contraria a sus propias creencias religiosas, ya sea en privado o en público, solo o en asociación con otros, a menos que sea necesario para mantener el orden público.

De la página web de La Primera Libertad Americana de la
Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos





Oración por el gobierno

Te oramos a ti, ¡oh Dios Todopoderoso y Eterno! Quien por medio de Jesucristo has revelado Tu gloria a todas las naciones para preservar las obras de Tu misericordia, que Tu Iglesia, que se ha extendido por todo el mundo, pueda continuar con una fe inalterable profesando Tu Nombre.

Te rogamos a ti, que eres el único bueno y santo, para que dotes con el conocimiento celestial, celo sincero y santidad de vida, a nuestro Obispo de Roma, el Papa Benedicto XVI, Vicario de Nuestro Señor Jesucristo, en el gobierno de Tu Iglesia; a nuestro propio Obispo Vann, a todos los demás obispos, prelados y pastores de la Iglesia; y, en especial, a todos los que han sido elegidos para ejercer entre nosotros los deberes del ministerio sagrado y conducir a tu pueblo en los caminos de la salvación.

Te rogamos, ¡oh Dios del poder, sabiduría y justicia! A través de quien la autoridad es administrada correctamente, las leyes son promulgadas y los juicios son decretados, que asistas con Tu Espíritu Santo de consejo y fortaleza, al Presidente de los Estados Unidos, para que su administración sea conducida con justicia y rectitud, y sea eminentemente útil a Tu pueblo sobre quien él preside; fomentando el respeto debido a la virtud y la religión; siguiendo fielmente las leyes en justicia y misericordia; y restringiendo los vicios y la inmoralidad. Permite que la luz de Tu sabiduría divina dirija las deliberaciones del Congreso y resplandezca en todos los procedimientos y leyes establecidos para nuestro gobierno y estado, para que ellos busquen la preservación de la paz, la promoción de la felicidad nacional, el aumento de la diligencia empresarial, la sobriedad y conocimiento útil; y que pueda perpetuar para nosotros la bendición de la libertad para todos por igual.

Oramos por su excelencia, el gobernador de este estado, por los miembros de la legislatura, todos los jueces, magistrados y demás funcionarios que han sido nombrados, para que protejan nuestro bienestar político, para que ellos puedan, por tu protección poderosa, desempeñar las funciones de sus respectivas posiciones con honradez y capacidad.

Te encomendamos asimismo, a Tu misericordia sin límites, a todos nuestros hermanos y conciudadanos en los Estados Unidos, para que sean bendecidos en el conocimiento y santificados en el cumplimiento de Tu santísima ley; para que sean preservados en la unidad y la paz que el mundo no puede dar; y que, después de disfrutar de las bendiciones de esta vida, reciban las bendiciones que son eternas.

Finalmente, te rogamos, Oh Dios de misericordia, que te acuerdes de las almas de tus siervos que se han ido de este mundo antes que nosotros, con el signo de la fe y el reposo en el sueño de la paz; de las almas de nuestros padres, parientes y amigos; de aquéllos que, cuando estaban en este mundo eran miembros de esta congregación y, especialmente, los que han fallecido recientemente; de todos nuestros bienhechores que, por sus donativos o legados a esta Iglesia, dieron testimonio de su celo por el culto divino y demostraron su afirmación de nuestra gratitud y recuerdo caritativo. A ellos, Oh Señor, y a todos los que descansan en Cristo, concede, te lo rogamos, un lugar de solaz, luz y paz eterna, por medio del mismo Jesucristo, Nuestro Señor y Salvador. Amén.

Por el Arzobispo John Carroll de Baltimore

Conferencia de Ministerio de la Universidad de Dallas

MIÉRCOLES 31 DE OCTUBRE DCE 2012



Conferencia de Ministerio de la Universidad de Dallas de Dallas/Fort Worth
Irving – 26-27 de octubre de 2012


Queridos hermanos y hermanas reunidos aquí en la Conferencia de Ministerio de la Universidad de Dallas de Dallas/Fort Worth,

Estamos reunidos en esta Misa de clausura al cabo de dos días de reflexión, oración, estudio y reunión de la “Familia de Dios” del Norte de Texas y más allá. Estamos en esta celebración Eucarística de cierre de nuestra conferencia casi a la misma hora que el Sínodo de Obispos en Roma está terminando allí la reflexión sobre la “Nueva Evangelización”. Entre muchos otros puntos importantes en el mensaje final del Sínodo – que en esencia es que “la Iglesia está llamada a algo nuevo” – encontramos las palabras que “antes de decir nada acerca de las formas que esta nueva evangelización debe asumir, sentimos la necesidad de decirles con convicción profunda que la fe lo determina todo en la relación con la persona de Jesús, quien toma la iniciativa de encontrarse con nosotros”.

El mensaje final no es largo y, sin duda, vale la pena leerlo en su totalidad. Sin embargo, la reflexión anterior sobre un “encuentro personal” con Jesús mismo es encontrada con certeza en el Evangelio de este domingo y puede enmarcar estos días de oración, reflexión y estudio. En el diálogo entre Jesús, la multitud y el hombre ciego, escuchamos “¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí...Llámenlo...Vamos, levántate, que Jesús te está llamando...¿Qué quieres que haga por ti?...Maestro, que vea...Puedes irte, tu fe te ha salvado...”

Coloquémonos a nosotros mismos y a aquéllos a quien amamos en ese diálogo en estos momentos. Comencemos este Año de la Fe; de hecho, el Señor nos está llamando y a toda la Iglesia a una nueva manera de vivir. Detengámonos y escuchemos. Tendremos el valor de seguirlo, pero eso conllevará tomarse un riesgo porque eso significa vivir nuestras vidas de fe plena y completamente, y eso implica que seremos visibles y claros en nuestro testimonio. Necesitamos rezar todos los días para tener el valor de levantarnos y seguir, y hacer que nuestra oración sea “Quiero ver”. Hay muchas cosas que nos impiden ver, a nosotros y a nuestra cultura. ¿De qué queremos ser sanados? ¿Qué queremos ver? Y cuando entonces nos demos cuenta de que nuestra fe, de hecho, nos ha salvado, tenemos que levantarnos, seguir e ir. El Evangelio de San Marcos es muy claro que, una vez que él pudo ver, el hombre que antes era ciego lo siguió...no en un día o dos, sino en el momento. En el presente y los días que siguen, ésa es nuestra llamada también. De lo contrario, la “nueva evangelización” va a ser simplemente otro programa, no una manera de nueva vida para el Cuerpo de Cristo. ¡Ya todos hemos tenido muchos programas que no han hecho ninguna diferencia!

Que Nuestra Señora de Guadalupe, que es llamada la “Estrella de la Nueva Evangelización”, nos guíe, nos proteja y nos dirija hacia Su Hijo.

Que Dios les bendiga siempre y gracias a todos.

+ Obispo Kevin W. Vann, JCD, DD